La desclasificación de expedientes OVNI: todavía hay mucha información oculta
En los últimos tiempos hemos asistido a una sucesión de desclasificación de informes sobre Ovnis en muchos países. Los gobiernos han querido, aparentemente en un ejercicio de transparencia, hacer públicos sus expedientes para divulgar gran parte de lo investigado.

Siempre ha sido un tema tabú y llevado con un secretismo máximo por parte de servicios de inteligencia, departamentos de defensa de muchos gobiernos.
Parece que ahora, los gobernantes nos quieren ofrecer una dosis de verdad en todo ello, para evitar la acumulación de especulaciones y, posibles filtraciones, ocurridas durante años. Con ello se limpian y se sacuden un asunto bastante peliagudo. Pero, las preguntas llegan en cascada: ¿es cierto todo lo que nos quieren enseñar? ¿se ocultan aún muchos informes? ¿es todo cierto o distorsionado por intereses?
La realidad nos dice que a los estados les sirve de bálsamo y calmante ante la creciente presión mediática, de ciudadanos y de los mismos investigadores y ufólogos que claman luz sobre el tema. Y como consecuencia, a la hora de liberar informes oficiales se consigue realizar una obligada rutina de la burocracia de países democráticos.
Un experto en este terreno como es Vicente-Juan Ballester Olmos ha recopilado con exhaustiva minuciosidad todos los expedientes y documentos Ovnis desclasificados a nivel internacional durante los últimos 60 años y así, se descubren datos realmente curiosos que evidencian una falta de información aún muy grande. A la par que denota una práctica que confunde más que esclarece.
El caso más evidente es el de Estados Unidos, como es bien sabido. Un estado que posee varias agencias oficiales, no siempre coordinadas y que han investigado múltiples casos de forma independiente, sin cruzar datos, y con métodos a la vez diferentes. Esto nos lleva a pensar que no todas las agencias, como la propia CIA aún poseen (o retienen) información suplementaria y quizás decisiva al respecto. Un dato lo deja claro: a pesar del gran número de páginas desclasificadas, aún se estima que más 3.200 están pendientes sólo por parte de la Marina de los Estados Unidos, la Nasa y el Ejército de Tierra y más de 15.000 páginas de documentos Ovnis aún obran en poder de la CIA. Asimismo, la NARA (Archivos Nacionales de los EEUU) guarda un número incuantificable de documentos Ovni.
Y el tema está de plena actualidad, puesto que la implantación de transparencia y apertura del gobierno de Barack Obama, está sufriendo una intensa presión para destapar todo lo concerniente al asunto Ovni. Prometió hacer públicos expedientes X, y los ufólogos claman porque se haga realidad de una vez. Le han enviado una carta a Obama exigiéndole que desclasifique información del Ejército, la menos conocida, porque, según alegan, puede poner en peligro la seguridad del país. Y ya sabemos como está el patio en cuanto a seguridad. Quizás una excusa más para seguir ocultando información vital.
Algunos expertos del tema ya se han ofrecido a Obama por si necesita asesoramiento, como es el caso de Robert M. Stanley (autor de ‘Encuentros en la tercera fase en el Capitolio’), que ha dedicado tres décadas a buscar indicios de vida extraterrestre. De momento, el mismísimo presidente parece completamente dispuesto a llevar a cabo una revelación tan extraordinaria sobre los Ovnis e incluso se ha comprometido a hacerlo en un plazo razonable de menos de doce meses. Así que el 2010 podría ser crucial para conocer más información sobre presencia de vida extraterrestre en nuestro planeta.
Y es que, incluso un organismo tan fundamental como las Naciones Unidas ha afirmado que desde 1947 más de 150 millones de personas han sido testigos de avistamientos en todo el mundo, y más de 20.000 de éllos han sido aterrizajes documentados.
Cifras suficientes como pensar que todavía hay mucha información oculta. Pero hay algo muy importante, y es que aunque sea fundamental la divulgación y desclasificación de expedientes X, también lo es que se pueda demostrar la vida más allá de la Tierra.
Y es necesario que se inicie el proceso de desclasificación de informes que aún no lo están, porque así se deja de avivar la suspicacia. Con más información clara y detallada se consigue desmitificar muchos misterios y ponerlos en un orden más serio y menos escéptico.
via: lacuartafase.com
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