El hoyo de Mel




Corre el año 1997. Nos hallamos en Estados Unidos. Una emisora de radio llamada “Coast to Coast” (de costa a costa) emite el programa de Art Bell , un programa que puede tener cierto sabor al famoso Milenio 3. En esas fechas, una persona llamada Mel Waters envía un fax al programa, y consigue salir en el aire, durante sucesivas ocasiones entre 1997 y 2002.

El-Agujero-de-Mel-entre-la-leyenda-y-la-realidad

El tema de la conversación, no es ni más ni menos que un pozo sin fondo existente en unos terrenos de su propiedad cerca de Ellensburg, Washington. Este hoyo, aunque con más propiedad se le debería llamar pozo, además de tener una profundidad aparentemente ilimitada, posee poderes paranormales, aunque hay que decir que Mel Waters ha fallado miserablemente en intentar demostrar la existencia de dicho hoyo, ya sea en fotografía, o mediante algún otro tipo de evidencia física como decir dónde se encuentra exactamente. Ni que decir tiene que al menos Art Bell cree en la existencia de dicho pozo.

Para cualquier persona esto puede parecer un Hoax, un bulo o patraña contada para poder aparecer en la radio. Pero en la realidad, hay grupos y organizaciones de personas, que aun después de 10 años de infructuosos intentos, siguen buscando susodicho hoyo.

Todo empezó, según Mel, cuando investigando en sus terrenos, encontró un agujero en el terreno, de unos 2.7 metros de diámetro, donde los vecinos arrojaban todo tipo de desperdicios antes de que él adquiriese esos terrenos. Al parecer, llevaban años haciéndolo. Arrojando desde bidones de basura hasta ganado muerto, pasando por frigoríficos. Y tras todo ese tiempo, el agujero no se había llenado. Ni corto ni perezoso, arrojó piedras. Nunca se oía el impacto contra el fondo. Tiró un sedal, con un peso en un extremo, para intentar averiguar la profundidad del pozo. Tras 80.000 pies de hilo, aún no había tocado fondo (unos 24 kilómetros de sedal grueso y resistente).

Para alguien con un mínimo de cerebro, podría parecer evidente que si el pozo tiene, digamos un kilómetro de profundidad, el peso del propio hilo haría parecer que aunque siga soltando otros 23 kilómetros, seguuiría tenso al fondo, y por tanto, no sabríamos si llega o no. Salvo por el hecho de que Mel iba pesando el hilo cada cierto tiempo, para ver si se había atascado o no. A los 80.000 pies, el hilo pesaba unas 18 libras (mas el peso inicial de 1 libra que había añadido) y aún no tocaba fondo.

Un día, arrojaron una oveja al pozo atada a una cuerda. Al bajar, sucedió algo horrible: la cuerda empezó a sacudirse, moverse y parecía como que alguien o algo estuviese tirando de ella. Luego de un rato tirando, subieron a la oveja. El aspecto del animal era repugnante: estaba totalmenrte sin piel, como si hubiesen tomado a la oveja y dado vuelta su piel.Su barriga estaba hinchada, así que la abrieron con un cuchillo. Dentro, había una criatura con forma de parásito, nada parecido a un feto de cordero. Arrojaron a ambas criaturas al pozo.
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¿Poderes paranormales? Un vecino afirmaba haber arrojado ahí a uno de sus perros de caza, que había muerto poco antes, y pocos días después lo vio corriendo por el bosque. Con el mismo collar y placa identificativa con que lo arrojó.

Mel afirma que poco después de su primera aparición en radio, el gobierno estadounidense intentó silenciarle pagandole una pequeña fortuna mensual a cambio de que le cediese sus terrenos, con la excusa de un accidente de un avión.

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