Descubren huellas de una especie anterior a los dinosaurios en León
Trescientos millones de años después, un ser humano, el conocido investigador José Vicente Casado, recogió dos fósiles con la prueba de la existencia de este animal, «el primer leonés de cuatro patas conocido hasta el momento», anuncia.

Era lo que se conoce como un temnospóndilo , una espece similar a los anfibios. Tiene aún mucho que ver con los peces, de quienes no les separa demasiado: la forma del cuerpo, de la cabeza, y sobre todo de la cola, es muy similar a la de los placodermos y los tiburones de aguas salobres que bullían en el fondo de los pantanos.
Hacía muy poco que ciertos peces se habían acostumbrado a vivir entre la tierra y el mar: eran los anfibios, los primeros vertebrados colonizadores de la tierra, entonces poblada por gusanos e insectos (como, por ejemplo, inmensas libélulas), además de los helechos gigantes y de otras plantas, los pioneros de la conquista terrestre.
En León se han de quedar
Todo esto lo explica el investigador y coleccionista leonés José Vicente Casado, poseedor de una apabullante colección de fósiles, activo buscador de los vestigios geológicos y biológicos más antiguos del planeta y leonés a ultranza, pues aunque constantemente recibe ofertas muy sustanciosas de museos de todo el mundo por sus valiosas piezas, rastreadas y recogidas año tras año, él lo único que quiere es que permanezcan en León y que aquí se muestren. Y a las instituciones y museos leoneses dona sus tesoros desinteresadamente. Ha descubierto cuatro nuevas especies, y veinte más están en manos de los expertos a la espera de su verificación.
En cuanto encuentra algún fósil de interés, lo envía a prestigiosos paleontólogos españoles o extranjeros para que sea convenientemente estudiado. En cuanto al temnospóndilo , José Vicente Casado explica su interés e importancia haciendo ver que se trata de una especie anterior a los primeros reptiles, a los dinosaurios, y, por supuesto, también a los mamíferos. Y que todo el hábitat húmedo en el que vivió acabó sufriendo fuertes terremotos y movimientos de la corteza terrestre, hundiéndose por completo y haciendo que toneladas de materia biológica depositada milenio tras milenio quedara prensada en capas y capas de sedimento. He ahí, pues, el origen de los extensos yacimientos de carbón leonés.
Añade Casado que, de los dos fósiles de huellas que ha encontrado en la montaña leonesa, uno data de hace 305 millones de años y otro, 303. El primero, a tenor de sus huellas, tendría entre 20 centímetros de largo y 5 de alto, y el otro, 40 de largo y 15 de alto.
via: enigmasymisterios.wordpress.com
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chucha esto es mejor de lo q creia un león esto esplica su carater y su instinto asesino.